Wednesday, August 5, 2015

LA CRISIS ECONOMICA LE ESTA GANANDO LA GUERRA AL GOBIERNO DEL PRESIDENTE NICOLAS MADURO

Iván Martínez

Por: Iván Martínez | Miércoles, 05/08/2015 

Hoy está sucediendo algo descabellado, donde se demuestra el poco control que el gobierno tiene sobre la crisis económica y social, y expreso esto con un gran pesar, ya que desde niño milito la causa revolucionaria siguiendo al Comandante Hugo Chávez.

El pasaje urbano es anualmente ajustado para prevenir molestias entre la asociación de transportistas, debido a la inflación y por ende al aumento del precio de los repuestos e insumos como baterías, cauchos, entre otros, para mantener operativas las camionetas de transporte público.

Para la fecha del viernes 13/02/2015 y según la gaceta n° 6172, el Gobierno Nacional Oficializo un aumento del 40% del pasaje para rutas urbanas y suburbanas, el cual sería ejecutado en dos partes; la primera en 20% a partir del primero de marzo y la segunda en agosto para que el pasaje quedase de la siguiente manera: en marzo 10 bs por persona, y el otro incremento era para colocar en agosto del año en curso el pasaje en 12 bs. De esta manera se elevaba el pasaje de tal forma que no impactase tanto en el bolsillo de los venezolanos y así cumplir con los transportistas para que la inflación no les permitiese estacionar los buses por falta de insumos.

Pero al llegar a esta fecha de agosto, la realidad demostró que el gobierno esta perdiendo la guerra económica y la crisis escala peldaños donde la inacción gubernamental no puede llegar y resolver, y también por la mala organización del estado y el exceso de corrupción que existe. Los transportistas decidieron por voluntad propia subir el precio del pasaje mínimo a 15 bs por persona, y es algo que es lógico, porque lamentablemente nuestros transportistas no consiguen baterías, cauchos, ni mucho menos repuestos. El gobierno opto como medida urgente y totalmente improvisada aprobarle un reaumento a 13 bs por el mes de agosto y para el primero de septiembre, es decir, un mes después, el pasaje se colocaría a 15 bs.

Recientemente hablaba con un chofer dueño de un autobús que cubre la ruta Caracas Barquisimeto, y me comentaba que ese bus que manejaba le costó 30 millones de bolívares, y que, la ruta y el mal estado de las vías, ya le estaban pidiendo cauchos nuevos y que lo más probable es que iba a parar el bus antes de que ocasionase un accidente, porque los cauchos que necesitaba se los estaban revendiendo en 120 mil bolívares por unidad, situación que se le hacía insostenible porque el pasaje para Lara era de 350 bs por persona y solo le alcanzaba hacer un viaje por día, debido a lo lejos del trayecto. Hoy se nota la insuficiencia de autobuses en los principales terminales del país. ¿Por qué será?

Es allí donde la revolución no termina de nacer, porque el gobierno se empeña en seguir regalando a un precio ínfimo de 49,99 dólares el barril del petróleo, y siguen planificando aumentar aun más la extracción de crudo, mientras las potencias lo utilizan para hacer lubricantes, cauchos y los insumos que nuestros transportistas necesitan, y en el que el gobierno los paga en dólares. Este es el país de los locos, definitivamente.

Mientras el presidente Nicolás Maduro y su tren ministerial, siga dormido en los laureles, la revolución y el país se va a ir directo a una muerte muy desagradable, y que cuyo costo de recuperación será muy alto, ya que, de perder el gobierno los principales curules en la Asamblea Nacional y demás espacios políticos, en Venezuela las privatizaciones y la regalía de petróleo serán indetenibles.

Coño vale, ¿será que es muy difícil iniciar en el país, un plan nacional de reactivación de la industria, y que se empiece por las empresas del estado?

Las empresas del estado se han convertido en zonas de quince y ultimo sin productividad, y aparte la inacción del gobierno en no ponerle freno, revisión y supervisión a esos que administran esas industrias; es por esto que la inoperatividad industrial tiene al país desarmado y totalmente vulnerable ante la guerra económica que existe y que cuya misión es acabar con la imagen del gobierno nacional y la revolución.

¿Hasta cuando coño vamos a seguir en este sueño pendejo e inútil en el país? ¿Por qué no agarramos al presidente de PEQUIVEN y le pedimos que nos explique públicamente porque en el país no se consigue trifosfato, ni urea para el campo que su uso permite darle fuerza a la capa vegetal que hay en el subsuelo, ni tiner, ni acetona, ni benceno, ni goma para los cauchos, cuando nosotros deberíamos ser el suplidor de cauchos de todo el MERCOSUR? ¿Por qué carajo no le decimos al administrador de INDUSTRIAS DIANA que nos explique donde están los 67 millones de dólares que el gobierno le otorgo en enero del año 2014, para supuestamente aumentar la producción y que hoy en el segundo semestre del año 2015, ni el aceite ni los demás productos se consiguen en los anaqueles de cualquier supermercado del país? Aun peor, ¿Dónde coño están los presos por el desfalco multimillonario que le dieron Cadivi en tan pocos años?

Compañeros esta revolución tiene dolientes y yo soy uno de ellos, ¿hasta cuando Maduro permitirá que nuestro país lo dilapen tan descaradamente? Un gobierno como este, que se encuentra inmerso en una época de transformación política y social de tamaño continental no puede estar con reformismos mediocres y cambiando ministros de un lado a otro, noooo aquí lo que demanda una revolución son decisiones radicales carajo!! El ministro que no sirva hay que sacarlo y el que se haya llevado dinero que no le pertenece hay que meterlo preso, al igual que a aquellos que administran las empresas improductivas del estado.

La solución se traduce en darle valor agregado a la materia prima que de aquí se extrae. China se lleva a su país millones de toneladas de hierro de los cerros Bolívar, El Pao, Y San Isidro para transformarla y devolvérnosla en carros y bisutería de muy mala calidad, que con esta acción ayudamos a que China sea un potencia productiva. ¿Por qué en Venezuela el gobierno no arma fábricas que procesen ese inmenso caudal de recursos que tenemos y pone al pueblo a trabajar?

Queridos lectores, Caracas no se parece a una capital de un país petrolero, ni mucho menos a un estado que maneja la riqueza petrolífera más grande del planeta tierra, esto si hacemos una simple comparación con Dubái que también es una capital de un país que extrae el oro negro. Otro dato es que en Venezuela se hayan grandes reservas de un mineral llamado COLTAN, y cuyo valor es inclusive hasta mas caro que el mismo oro, y el gobierno nacional en su ola de inactividad permite que en zonas despobladas los garimpeiros (ladrones de minerales, que trabajan ilegalmente, inclusive tomando en cuenta que son hasta extranjeros) hagan fiesta con dichos recursos, vendiéndolo en el mercado negro internacional.

Esta situación de incertidumbre social, le ha bajado mucho la moral al pueblo, y créanme que el panorama no pinta bien. Me preocupa mucho la paciencia que ha tenido el pueblo venezolano que no ha armado un lio y no ha salido a prender las calles. Creo que el comandante Hugo Chávez Frías nos educo muy bien, pero presidente Nicolás Maduro, no juegue usted con fuego porque siempre se sale quemado.

Post data: soy revolucionario y profundamente chavista, y de verdad deseo que mi país marche bien, porque mis hijos nacerán aquí. Nuestro país no merece tanta indiferencia de parte del gobierno. A los que mis palabras le martillen el cerebro, pues aguanten la pela, porque sin autocritica no hay revolución, y es menester como revolucionario patriota que soy, decirle las vainas a quien sea. Cambio y fuera.

ivanjmartinez777@gmail.com



Link de la noticia de la asignación de 67 millones de dólares a INDUSTRIAS DIANA en el año 2014 y de lo cual no se ha hecho un carajo: http://www.eluniversal.com/economia/140101/industrias-diana-estima-aumentar-produccion-de-aceites-y-grasas-en-201


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Wednesday, July 29, 2015

ARTICULO ANTI-IMPERIALISTA DE ALI ANZOLA ESCORCHE DE APORREA.ORG SOBRE LO DIABOLICO QUE SON LOS MALDITOS AMERICANOS: CRISIS RECURRENTES DEL SISTEMA CAPITALISTA, Y EL EXCESO DE OPTIMISMO DE LAS CLASES MEDIAS Y LAS CLASES ALTAS QUE SIGUEN VOTANDO POR PARTIDOS CAPITALISTAS, Y QUE VIVEN UNA VIDA CAPITALISTA DE JC PENNEY, SEARS, OLIVE GARDEN, LAS TIENDAS CAPITALISTAS TARGET, Y LOS CARROS CAPITALISTAS QUE ESTAN DE MODA HYUNDAI, KIA, FORD FOCUS, TOYOTA AVALON !!



El imperio Norteamericano se creyó en verdad que luego de la debacle del Sistema Soviético sobrevendría una época de hegemonía del Liberalismo Burgués, la crisis de los 80 afecto la economía mundial de tal manera que cierra un ciclo de prosperidad social en Occidente y les urgía cambiar el modelo Económico para enfrentar la crisis, les tocaba dejar atrás el keynesianismo y avanzar en un modelo de austeridad y financiarización, era el momento del Neoliberalismo, era la carta que tenía en la manga el Imperio Norteamericano que sabía con anticipación la crisis que se avecinaba, por ello intervinieron en Chile en la década del 70 donde ponen a prueba el Modelo Neoliberal con los Chicago’s Boys, un modelo impuesto a sangre y fuego, que luego presentaron como exitoso.

Cuarenta años atrás la propuesta que introdujo Friedrich Von Hayek (Padre del Neoliberalismo) en los debates de Bretton Woods fueron desechadas para darle paso al proteccionismo Económico del keynesianismo, pero ahora no, en plena Crisis de los 80 el Consenso de Washington obliga a todos los países dependientes del Sistema Financiero Internacional (FMI, BM) a adherirse al nuevo Modelo que se presentaba como un programa de ajustes Económico y que al final resultó ser un plan Político para el desmantelamiento de los estados Nacionales y romper las fronteras o barreras legales Económicas, para que las potencias en Crisis no tuvieran obstáculos para inundar de mercancías a los países sometidos al nuevo Régimen.

La caída del Muro de Berlín llega acompañada con nuevas formas preestablecidas para la legitimación del Nuevo Orden Mundial, se fraguan Teorías Económicas y Filosóficas que abonaban el camino para absorber el descontento producido por el Fracaso Soviético y la nueva crisis Capitalista. Es el Momento en que se plantea el falso Teorema con la teoría del Fin de la Historia de Fukuyama, se plantea el Posmodernismo ya que los grandes avances tecnológicos creaban la sensación de que todo mal quedara superada a través de la tecnología y la Informática. La Globalización también se teorizó como organización del Nuevo Orden Mundial, que daría respuesta a los grandes conflictos y males de la humanidad.
Y todo ¿para qué?......

Estamos en el año 2015 y evaluando históricamente de manera resumida, hemos constatado que las fórmulas de superación de las crisis cíclicas del capitalismo, fueron atendidas como enfermedades transitorias no epidémicas a la cual un modesto tratamiento solucionaría todo. Compramos la idea que los ciclos de alta y baja del capitalismo se corrigen con la fórmula mágica pare-siga de keynesianismo-Neoliberalismo, lo que es decir en épocas de Abundancia proteccionismo, en épocas de Crisis Neoliberalismo.

Paralelamente al desarrollo Critico de la Economía, avanza el desarrollo histórico del Capitalismo, que ha alcanzado un nivel de expansión que agotó todas las fronteras, (No existe un país que este fuera de la Órbita de los dictámenes financieros y productivos de la Lógica y organización del trabajo del Capital).

El Modo de Producción Capitalista se realiza a sí misma en su historia, creó los instrumentos para su desarrollo en pleno Siglo XX, Daniel Bensaid reflexiono en plena era post Soviética y anunciaba que para superar al Capitalismo este tiene que existir, nadie apuesta al salto al vacío.

Pero las crisis recurrentes dejan Boquetes por donde se cuelan las ideas, el descontento y las alternativas, ninguna crisis es perfecta, solo es aprovechable subjetivamente, pero las frecuencias de las crisis son más cortas, es decir se están produciendo una tras otra en tan corto tiempo, a lo que algunos Economistas aseguran que nos acostumbraremos. Esta situación no configura para nada el Fin de la Historia, ni la interpretación fragmentada de la realidad nos permite descifrar códigos conexos, ni la dispersión de las luchas movimentales generaron las crisis de legitimación de los poderes, ni la ciencia supero los males de la Humanidad, ¿Todo para que El modo Capitalista de Producción avanzara en su determinación histórica?

Cada ciclo importante de Crisis Económica del Capitalismo ha venido acompañado también de su estrategia Guerrerista, no hay manera que se sostenga y desarrolle el Capitalismo si no es por la fuerza, las Crisis son momentos de Gran Vulnerabilidad de la Economía, están a la defensiva, sueltan lastres, realizan dadivas, liberan países, promocionan descubrimientos científicos, Organizan los mejores campeonatos mundiales de Futbol y olimpiadas, etc., para amortiguar la conflictividad, para poner la basura bajo la alfombra.

Cuando ya no es posible seguir retrasando el descontento y la presión social, crean escenarios fantásticos, aparecen los grandes enemigos, como terroristas, Yihadistas y Dictadores que quieren acabar con el mundo Moderno, es hora de unir a la humanidad y lanzan los primeros ataques, que no por casualidad están dirigidos a países con grandes recursos energéticos y mineral, para asegurarse en el futuro mayores ventajas competitivas, acallan con justificación en la amenaza latente y el miedo las voces disidentes.

A mayor frecuencia de las crisis cíclicas, mayor la frecuencia de presión social, de descomposición del sistema financiero que deviene en meramente especulativo, hasta llegar a una Crisis de dimensiones continental y multicontinental que se vuelve estacionaria y allí si se pudiera hablar del fin de la Historia, se desatarían todas las fuerzas bélicas en una súper guerra que no dejaría en pie a ninguna de las potencias enfrentadas.

Ese escenario imaginario pudiese Ocurrir si no se cambia la racionalidad productiva, el sistema operativo del Capitalismo está configurado para que crecer, expandirse o perecer, no sin antes agotar los recursos naturales y minerales del planeta, es como la muerte de una estrella, se vuelve gigante absorbe todo lo que orbita alrededor de ella hasta estallar y acabar con los sistemas adyacentes y luego queda como una enana, pareciera como que si las leyes que rigen el universo estuvieran encriptadas en el formato del Capitalismo.

Por ello veo tan antinatural en Venezuela como ejemplo, que factores de la Burguesía insistan en la toma de medidas que favorezcan el desarrollo económico en el marco del Capitalismo, aun en contra de lo que hasta el mismo Papa Francisco ha denominado Cruzada por la Naturaleza, salvar la Casa de todos, es decir salvar el planeta, pero primero para salvar al planeta es necesario que conozcamos bien quien quiere acabarla y en eso el papa fue claro al señalar al modelo depredador, derrochador y antihumano del Capitalismo.

Ese Optimismo Burgués proviene de Idealismo hegeliano, solo la Fe posibilita la realidad, el Positivismo lo modernizo a tales extremos que se piensa que la ciencia resuelve todo, pero la fe será solo para los incautos, porque los oligarcas ya están abriendo líneas de financiamiento en investigaciones espaciales para ver donde colonizan algún planeta mientras la tierra se recupera del desastre Ecológico por la brutal depredación de sus recursos para salvar el Modo Económico.

El Optimismo Burgués, es contagiante entre su clase, la otrora clase Revolucionaria devenida en figurín o fetiche del Modelo Capitalista, solo aspira a mantener su estatus quo, su estilo de vida, aunque sabe que desapareció sin posibilidad de retorno el Estilo de vida Americano, pero es optimista, con algo de Fe y empeño retornaran los mejores tiempos, mientras tanto en el gobierno del Nuevo Orden Mundial, se preparan los libretos de las nuevas confrontaciones entre las elites financieras de polo a polo, es decir China-Rusia y EEUU-UE.

En esa confrontación si no se resuelve la contradicción con la Gran guerra, se definirá de acuerdo mutuo la nueva repartición del Mundo y la nueva hegemonía económica que regirá los destinos de la Humanidad hasta que el Capitalismo alcance su objetivo histórico, ya no habrá más espacio para repartir el poder, la Oligarquía se erigirá como la clase más poderosa del planeta y será el Fin de la Hegemonía Burguesa, que acobardada, parasitaria (improductiva) devendrá en proletaria, el mismo destino de los pobres del mundo.

Las alternativas a tan escatológicas visiones, se están fraguando en las periferias del Mundo, diferentes formas de resistencia se vienen cualificando desde los confines del planeta hasta algunos centros de poder, los medios utilizados para resistir van desde nuestras voces, nuestras letras, nuestras “armas”, nuestras “almas” pero sobre todo “Nuestra Razón” las legítimas aspiraciones del 90 por ciento de la población Mundial que rechaza la continuación de un modo de Producción Económico que atenta contra la vida misma y no da respuesta a los grandes problemas que enfrenta la Humanidad.

Una fase de la resistencia Anticapitalista en desarrollo, se cumplió en América Latina cuando se enterró el ALCA en Mar del Plata, Argentina, cuando desde los estallidos sociales por la implementación de los Paquetes Neoliberales se sacudió el sistema que pretendía empobrecer Nuestras Naciones y permitír los saqueos de nuestras riquezas. Cuando se levantó Chiapas con los Zapatistas, los Sin tierras en Brasil, los Piqueteros en Argentina, los Mineros en Bolivia y los Bolivarianos en Venezuela.

Pero no es suficiente, en la actualidad, vemos como en Europa el Neoliberalismo golpea a los pueblos sin piedad y sin resistencia, son sociedades Aburguesadas, modernistas, que piensan que de la crisis saldrán más temprano que tarde, sin reflexionar siquiera que su propia existencia como clase está en peligro, la depauperizacion de la población Europea por la crisis aumentó exponencialmente y ninguna recuperación económica le devolverá privilegios por que la escasez quedara instalada en términos definitivos.

Los escasos movimientos anti sistema y altermundistas de Europa no tienen la capacidad de poner en peligro el sistema, no representan amenaza real, pero se demuestra poco a poco que la legitimidad de Gobiernos neoliberales está en descenso, se observa un aumento gradual de protestas ciudadanas en los países sometidos a rescates financieros, el caso de España tuvo un impacto de Entrada en el Mundo entero, lo que obligó al Sistema financiero reconsiderar las fórmulas de los rescates, más sin embargo el pueblo Español continuo protestando, acampando, deslegitimando y producto de ese proceso se resquebrajo el Bipartidismo Español dejando un campo aprovechable para impulsar alternativas anti neoliberales.

Algo similar sucede en Grecia, pero con resultados diferentes, la alternativa Antineloiberal sucumbió ante el peso específico de la realidad y se entregó al Poder Financiero, generando un descontento en la población, situación que los regresa al inicio del proceso y les permitirá seguir fraguando la alternativa. En USA parecía que los Occupy tendrían mejor suerte que los Indignados de España, pero fueron sometidos por la más brutal represión por parte del Estado Corporativo del Imperio.

Sin embargo esa llama no está extinguida porque sigue latente el sentimiento anti neoliberal, aunándose con el sentimiento antirracista, anticlasista que predomina en EEUU y con los latinos organizándose, se pudiera decir que las fuerzas de resistencia tendrán mejores oportunidades, han tenido un auge significativo en la última década en EEUU, transitan un proceso de ascendencia y organización.




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Tuesday, April 21, 2015

MOVIMIENTOS SOCIO-POLITICOS DE MASAS O PARTIDO UNICO DE LA CLASE OBRERA?


Carlos Mendoza
Revista Tesis 11 (nº 112)


Los “movimientos sociopolíticos” desarrollados en las últimas décadas en América Latina y más recientemente en Europa, constituyen nuevas formas organizativas que se corresponden con la conformación actual de los sectores populares como nueva expresión del sujeto social objetivamente enfrentado a un capitalismo oligopolizado y globalizado, en la época actual de la Revolución Informacional y de las políticas neoliberales. Relación de este fenómeno con el sujeto social otrora hegemonizado por el proletariado industrial y su organización como “partido único de la clase” teorizado por el marxismo para la época de la Revolución Industrial.

(Artículo basado en la ponencia expuesta por el autor en el Foro Internacional sobre “Línea de Masas” en Xiangtan, China, en Octubre 2014, donde asistió invitado por la Academia Nacional de Ciencias Sociales de China).

En las últimas décadas en América Latina, y últimamente en algunos países de Europa, se viene produciendo un importante fenómeno social, político y cultural con el surgimiento y desarrollo de los denominados “movimientos sociopolíticos”, integrados por una red de organizaciones sociales, culturales, sindicales y políticas del campo popular, con orientación progresista, que se dan una organización política y en varios países una expresión electoral. Varios de ellos han llegado al gobierno donde en general han realizado una gestión alternativa al neoliberalismo, reinstaurando el rol central de Estado, impulsando desarrollo económico con inclusión social, política exterior independiente de los países centrales del capitalismo, integración regional, derechos humanos como política de estado, e incluso, en algunos países, planteándose como objetivo la superación del capitalismo mediante una construcción de carácter socialista.

El movimiento sociopolítico, como realidad de construcción política, es muy diferente al concepto leninista y luego gramsciano de “partido único de la clase obrera”, entendido como sujeto social con el rol histórico de realizar la revolución anticapitalista, organizado en forma piramidal y funcionando según el sistema teóricamente expuesto como de “centralismo democrático”.

Para interpretar esas diferencias habría que analizar la categoría de “sujeto social revolucionario”, su vínculo con las relaciones económico sociales, particularmente con las relaciones de propiedad, y su evolución fenoménica según cambian dichas relaciones.

El sujeto social revolucionario

El marxismo considera que las personas se dividen en clases sociales según la posición objetiva en que se encuentran respecto de la propiedad de los medios de producción y circulación de bienes y servicios (genéricamente diremos “medios de producción”). Por un lado, la clase capitalista, integrada por los propietarios de medios de producción y también aquellos que, aun sin poseerlos, cumplen funciones propias del capitalista y tienen por ello situación e ingresos privilegiados (gerentes, por ejemplo). Por otro lado, la clase de los desposeídos, que no poseen medios de producción y tienen que vender su fuerza de trabajo (física e intelectual) para conseguir ingresos para vivir. Así, la clase capitalista explota la fuerza de trabajo de la clase de los desposeídos extrayendo una cantidad de trabajo superior al necesario para producir los medios de vida (materiales e inmateriales) de la clase explotada. Entre ambas clases están las capas sociales medias, constituidas por quienes ejercen profesiones liberales, miembros de empresas familiares o individuales, artesanos, artistas, intelectuales, campesinos, prestadores autónomos de servicios y otros con ingresos provenientes de actividades independientes.

Para Marx y quienes desarrollaron su teoría, en el capitalismo se produciría una contradicción creciente entre el desarrollo exponencial de las fuerzas productivas, de carácter cada vez más social y la apropiación de carácter cada vez más privado, y cada vez más concentrada en pocas manos, de los medios de producción. Se llegaría así a un nivel de contradicción tal, que el sistema capitalista ya no podría seguir incorporando las fuerzas productivas sin producir crisis general, permanente y sistémica, por lo que objetivamente se requeriría de un cambio esencial en las relaciones de producción que resolviera esta contradicción, mediante la socialización de los medios de producción y la autogestión de los mismos por parte del conjunto de la sociedad. A esto lo denominamos socialismo.

Pero este cambio esencial (y por ello revolucionario) no podría ser realizado por ningún sector de la clase capitalista, por cuanto terminaría con sus propios privilegios y se autoeliminaría como clase. Solo la clase social explotada, de los que solo poseen su fuerza de trabajo, tiene entonces interés objetivo en ese cambio esencial, para lo cual es imprescindible que tome conciencia de ello y adquiera así también interés subjetivo en ese cambio y en actuar políticamente para lograrlo.

En la época de la revolución industrial, cuando la libre competencia era aun predominante y la economía no había sido generalizadamente globalizada, oligopolizada y dominada por la actividad financiera especulativa, la clase social de los que solo poseen su fuerza de trabajo para ganarse la vida, estaba ampliamente hegemonizada por los asalariados de la industria, la denominada “clase obrera industrial”.

En la época actual de la revolución informacional, la industria incorpora crecientemente tecnologías informacionales, como ser máquinas herramientas controladas por computadoras, que requieren cada vez menos fuerza de trabajo para accionarlas; los asalariados del sector servicio predominan sobre los del sector industrial; el trabajo intelectual reemplaza aceleradamente al manual; se desarrollan diversos tipos de trabajo individual; crece el trabajo para terceros desde el hogar; se emplea crecientemente la informática para el trabajo en red; y otras formas que cambian profundamente las condiciones de explotación de la fuerza de trabajo.

Asimismo, el capitalismo al reemplazar crecientemente la fuerza de trabajo humana, tanto la mano como el cerebro, por la máquina, fenómeno agudizado por la revolución informacional, provoca tendencia permanente y estructural al desempleo, mientras que el sector oligopólico, ampliamente dominante, globalizado y hegemonizado por su sector financiero especulativo, impulsa políticas gubernamentales denominadas “neoliberales” que tienden a aumentar el empobrecimiento y la marginalidad en la sociedad.

Por otro lado, la acelerada depredación capitalista de la naturaleza hace crecer las víctimas sociales y las reivindicaciones sociales vinculadas con este fenómeno.

Hay entonces una profunda transformación del sujeto social en sí y de las condiciones objetivas para la eventual subjetividad del sujeto social para sí.

A esto se agrega que el capitalismo entró desde mediados de los años 70 del siglo pasado en una crisis de tendencia permanente, estructural y sistémica, lo que se acompaña con crisis en el sistema liberal democrático representativo, propio del sistema capitalista, cuyas instituciones tienden cada vez más a ser dominadas por el capital oligopólico, que necesita usarlas para enfrentar la crisis, afirmar su dominio y obtener ganancias extraordinarias.

Esto contradice crecientemente las posibilidades de que a través de dichas instituciones se resuelvan las reivindicaciones de los sectores populares (la clase de los que viven de su fuerza de trabajo, desocupados, capas medias e incluso pequeños y medianos empresarios).

Por otro lado, la diversificación del sujeto social y la tendencia a la desocupación y marginalidad tiende a disminuir la sindicalización de la fuerza de trabajo.

Todo esto es crecientemente percibido por los sectores populares, lo cual se expresa en la tendencia a que, en sus luchas por conseguir satisfacción a sus reivindicaciones, se organicen cada vez más por fuera de las instituciones típicas de la democracia representativa, incluyendo partidos políticos y sindicatos tradicionales. Es así que aparecen cada vez más organizaciones sociales, culturales, sindicales de nuevo tipo, y otras, que tienden a relacionarse entre ellas, atrayendo muchas veces a los partidos políticos progresistas que comprenden la nueva situación (incluyendo a partidos comunistas), conformando así los denominados movimientos sociopolíticos.

La organización política del sujeto social

El partido único de la clase obrera, propuesto por los pensadores marxistas en la época de la revolución industrial, se correspondía con un sujeto social ampliamente hegemonizado por los asalariados del sector industrial, predominante en la economía capitalista, pero también con los tiempos de la democracia representativa y delegataria.

En la época actual de la revolución informacional, de la crisis capitalista con tendencia a ser permanente, estructural y sistémica, con un sujeto social muy diversificado y un sistema de democracia representativa y delegataria en crisis, lo que se está construyendo, y sin teorizaciones previas, es el fenómeno de los movimientos sociopolíticos y sus expresiones políticas electorales.

Los movimientos sociopolíticos constituyen herramientas que permiten vincular diversas y múltiples reivindicaciones de los sectores populares, que cuando son interpretadas y satisfechas por los gobiernos, propios o constituidos por otras vías, suelen provocar una sinergia entre esos gobiernos y las masas populares y, más particularmente, entre los líderes que encabezan esos gobiernos y las masas.

Este fenómeno ha sido objeto de estudio por varios intelectuales del campo progresista, entre los que podemos destacar al sociólogo argentino Ernesto Laclau (particularmente en cuanto a su funcionamiento concreto, sobre todo en Latinoamérica, que él denomina “populismo”, en un sentido valorativo); o al sociólogo marxista francés Jean Lojkine (en cuanto a la temática del nuevo sujeto social, mayormente referida a lo que sucede en los países desarrollados del capitalismo).

Movimientos sociopolíticos, democracia participativa y relación de fuerzas

En esta época del capitalismo, es tan grande el poderío del capital oligopólico globalizado, con su dominio de medios de comunicación también oligopólicos, penetración del sistema judicial, capacidad de lobby ante los poderes legislativos y ejecutivo, y cooptación de partidos políticos y hasta sindicatos tradicionales, que se requiere objetivamente de una construcción popular de un poder cualitativamente superior, para lo cual es indispensable el desarrollo a un nuevo nivel cualitativo de la conciencia de los sectores populares.

En ese sentido, los movimientos sociopolíticos, con su construcción en red de múltiples organizaciones componentes, ofrecen un escenario más propicio para la participación democrática en la construcción y en la gestión de las organizaciones y del propio movimiento, para lo cual se destaca la utilización creciente de las herramientas de la revolución informacional en cuanto a comunicaciones, acceso y transmisión de información, coordinación de acciones usando las redes sociales, etc. Toda esta praxis política resulta ser una vía muy efectiva para el desarrollo de la conciencia, incluido el conocimiento de que para superar la tendencia actual del capitalismo a la crisis estructural, permanente y generalizada, se requiere de su superación como sistema por una construcción de tipo socialista y que ello solo puede ser tarea de las propias masas populares, es decir, el desarrollo de una conciencia de clase.

Los movimientos sociopolíticos combinan prácticas de democracia participativa y directa, con la utilización de formas de la democracia representativa y delegataria, en un proceso objetivamente dialéctico de unidad y lucha de contrarios no antagónicos, donde es posible la subsunción gradual de la democracia representativa por la democracia participativa.

En Latinoamérica tenemos el “cambio de época” del que habla el presidente y líder popular ecuatoriano Rafael Correa, producido por la acción de movimientos sociopolíticos y los gobiernos y líderes gubernamentales que los expresan o interpretan, como el PT en Brasil, el Movimiento Bolivariano en Venezuela, el MAS en Bolivia, el PAIS en Ecuador, el Frente Grande en Uruguay, el Sandinismo en Nicaragua, el Frente Farabundo Martí en El Salvador, Unidos y Organizados en Argentina y otros en vías de construcción. Movimientos con distintos orígenes y vías de organización en sus formas, pero con contenidos esencialmente coincidentes. En Europa aparecen fenómenos emparentados, como el SYRIZA en Grecia o el PODEMOS en España.

Los movimientos sociopolíticos vienen demostrando tal capacidad de convocatoria, organización, movilización, participación democrática y tal vitalidad que aparecen como el mejor reaseguro, para el campo popular, cualquiera sea el devenir de los procesos progresistas y los gobiernos que los expresan.

La conceptualización de Marx sobre las clases sociales y el sujeto social, al expresar cuestiones de la esencia del sistema, tienen y tendrán vigencia mientras dure el capitalismo. Pero la expresión fenoménica de esa esencia cambia con la evolución del sistema y por lo tanto deben cambiar las formas organizativas del sujeto social en su lucha contra la clase de los propietarios de medios de producción. Del partido único de la clase obrera hemos pasado a los movimientos sociopolíticos de los sectores populares.

Es un desafío para los intelectuales progresistas de todo el mundo y para los marxistas en particular, continuar estudiando este nuevo fenómeno, para seguir comprendiéndolo e incorporarándolo a la teoría revolucionaria.

Carlos Mendoza, ingeniero, escritor, especializado en temas de economía política, miembro del Consejo Editorial de Tesis 11.

Wednesday, March 18, 2015

MENSAJE DE FIDEL CASTRO AL EXCELENTISIMO PRESIDENTE DE VENEZUELA, NICOLAS MADURO

EL QUERER DEVENIR MAS FUERTE A PARTIR DE CUALQUIER PUNTO DE FUERZA ES LA UNICA REALIDAD NO CONSERVACION DE SI MISMO, SINO UNA VOLUNTAD DE AP | made w/ Imgflip meme maker

Honorable Señor Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro:

Como ha publicado la prensa, mañana martes, 17 de marzo, tendrá lugar en Caracas la Cumbre del ALBA para analizar la insólita política del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela y el ALBA.

La idea de crear esa organización fue del propio Chávez, deseoso de compartir con sus hermanos caribeños los enormes recursos económicos con que la naturaleza había dotado a su Patria de nacimiento, pero sus beneficios habían ido a parar a manos de poderosas empresas norteamericanas y a unos pocos millonarios venezolanos.

La corrupción y el despilfarro fueron el estímulo fundamental de la primera oligarquía de tendencia fascista, adicta a la violencia y al crimen. Tan intolerable para el pueblo heroico de Venezuela es la violencia y el crimen que se cometió contra él que no puede olvidarse, y jamás admitirá un regreso al pasado vergonzoso de la época prerrevolucionaria que dio origen al asalto de los centros comerciales y el asesinato de miles de personas, de las cuales nadie puede asegurar hoy la cifra.

Simón Bolívar se entregó de lleno a la colosal tarea de liberar el continente. Más de la mitad de lo mejor de su pueblo luchó y murió en largos años de ininterrumpida lucha. Con menos del 1% de la superficie del planeta, posee las mayores reservas de hidrocarburos del mundo.

Durante un siglo completo fue obligada a producir todo el combustible que las potencias europeas y Estados Unidos necesitaban. Aun cuando hoy los hidrocarburos, formados en millones de años, se consumirían en no más de un siglo, y los seres humanos que hoy alcanzamos los 7 200 millones en cien años más se duplicarán, y en doscientos sumarán veintiún mil millones, solo los prodigios de la más avanzada tecnología tal vez permitirían la supervivencia de la especie humana un poco más de tiempo.

¿Por qué no se utilizan los fabulosos medios de divulgación para informar y educar sobre estas realidades, en vez de promover engaños, que cada persona en su sano juicio debe conocer?

Una Cumbre del ALBA no puede transcurrir sin tomar en cuenta estas realidades que nos tocan tan de cerca.

La República Bolivariana de Venezuela ha declarado de forma precisa que siempre ha estado dispuesta a discutir de forma pacífica y civilizada con el gobierno de Estados Unidos, pero nunca aceptará amenazas e imposiciones de ese país.

Añado que he podido observar la actitud, no solo del pueblo heroico de Bolívar y Chávez, sino también una circunstancia especial: la disciplina ejemplar y el espíritu de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Haga lo que haga el imperialismo de Estados Unidos, no podrá contar jamás con ellas para hacer lo que hizo durante tantos años. Hoy Venezuela cuenta con los soldados y oficiales mejor equipados de América Latina.

Cuando te reuniste con los oficiales en días recientes se podía apreciar que estaban listos para dar hasta la última gota de su sangre por la Patria.

Un abrazo fraternal para todos los venezolanos, los pueblos del ALBA, y para ti.

Fidel Castro Ruz
Marzo 16 de 2015
11 y 14 p.m.

Wednesday, January 28, 2015

CHINA APOYA AL NUEVO GOBIERNO DEL PARTIDO SYRIZA DE GRECIA, INCLUYENDO MAS ACUERDOS ECONOMICOS

Hua Chunying

Agencias.- Syriza ha recibido críticas desde todos los rincones de la Eurozona, especialmente desde Alemania y Finlandia, quienes advierten que no darán su apoyo a la reestructuración de la deuda. No obstante, la formación que gobernará Grecia ha encontrado a partidarios y uno en concreto de peso mundial. China ha felicitado a la formación helena, con quien estrechará lazos, incluida compra de deuda, como ya hizo en el pasado, y otros acuerdos económicos.

La portavoz del Ministerio de Exteriores chino Hua Chunying destacó que China otorga mucha importancia a la mejora de las relaciones entre ambos países. “Estamos dispuestos a intensificar nuestros intercambios y la cooperación en diversos sectores”, ha asegurado Hua en rueda de prensa. Además, ha afirmado que intensificará las relaciones para llevarlas a un nuevo nivel, más cuando Tsipras ha alcanzado un acuerdo para formar gobierno con uno de los partidos de la derecha griega, los independientes.

China ya ayudó a Grecia durante la crisis, más cuando le ofreció ayuda para que el país no tuviera que pedir más financiación a la troika. Las inversiones de China se centraron en astilleros y energías renovables. Desde entonces, la cooperación ha seguido en aumento con diversos acuerdos firmados en China, la última vez durante la visita del primer ministro chino, Li Keqiang, a Grecia en junio del año pasado.

Finlandia, por su parte, se ha mostrado beligerante con la pretensión del impago de la deuda por parte de Grecia. El primer ministro finlandés, Alexander Stubb, ha advertido que no aceptará una quita de la deuda griega ni a una reestructuración. En una rueda de prensa convocada para comentar los resultados de los comicios helenos, Stubb aseguró que la posición de Finlandia con respecto al rescate financiero de Grecia no ha cambiado e instó al líder de Syriza, Alexis Tsipras, a respetar los compromisos firmados.

“Nuestra primera prioridad es mantenernos fieles a lo acordado, es decir, no vamos a perdonar ninguna deuda. El préstamo de 1.000 millones de euros que Finlandia concedió a Grecia se mantiene a todos los efectos”, declaró el primer ministro conservador. “No vamos a conceder ninguna quita -reiteró Stubb-, pero estamos dispuestos a discutir una ampliación del plazo del préstamo. Creo firmemente que podemos alcanzar una solución satisfactoria”, ha agregado.

Finlandia fue uno de los países de la Unión Europea (UE) más reacios a participar en los programas de rescate de sus socios comunitarios en dificultades financieras, tras el estallido de la crisis económica a finales de la década pasada. De hecho, fue el único país de la eurozona que exigió y obtuvo garantías colaterales antes de aceptar contribuir al segundo paquete de rescate de Grecia y al programa europeo de ayuda financiera a la banca española.

“Me gustaría resaltar que la crisis del euro se inició porque se ignoraron las reglas y no se respetó lo pactado. Es muy importante, tanto por motivos financieros como de política monetaria, que se respeten todos los acuerdos”, ha continuado. Stubb expresó además su deseo de que Tsipras sea capaz de formar Gobierno lo antes posible y de que continúe aplicando las reformas estructurales del hasta ahora primer ministro, el conservador Andonis Samarás.



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Wednesday, December 24, 2014

VENEZUELA, ECUADOR, CHILE, ARGENTINA, BOLIVIA, URUGUAY, BRAZIL, NICARAGUA, EL SALVADOR, CUBA NECESITAN UNA DICTADURA CHAVISTA-BOLIVARIANA-ESTALINISTA DE LA CLASE OBRERA

Anton Pannekoek


Observaciones generales a la cuestión de la organización

1938


Publicado: bajo su seudónimo J. Harper en el periódico americano Living Marxism, No 5, Nov 1938. Esta versión se toma de la traducción inglesa del libro de Serge Bricanier 'Pannekoek y los Consejos Obreros', Telos Press 1978.
Digitalización: Grupo de Comunistas de Conselhos da Galiza (Estado espanhol)
HTML: Jonas Holmgren

La organización es el primer principio en la lucha de la clase obrera por su emancipación. De aquí que las formas de organización constituyan el problema más importante en la práctica del movimiento obrero. Está claro que estas formas dependen de las condiciones de sociedad y de los objetivos de la lucha. No pueden ser invención de la teoría, sino que han de ser edificadas espontáneamente por la clase obrera misma, guiada por sus necesidades inmediatas.

[La formación de los sindicatos y los partidos políticos]

Con el capitalismo en expansión, lo primero que construyeron los obreros fueron sus sindicatos. El obrero aislado era impotente contra el capitalista; por eso tenía que unirse con sus compañeros negociando y luchando sobre el precio de su fuerza de trabajo y la jornada de trabajo. Los capitalistas y los obreros tienen intereses opuestos en la producción capitalista; su lucha de clases tiene su base en la división del producto total entre ellos. En el capitalismo normal, la parte de los obreros es el valor de su fuerza de trabajo, es decir, lo que es necesario para sostener y restaurar continuamente sus capacidades para trabajar. La parte restante del producto es la plusvalía, la parte de la clase capitalista. Los capitalistas, para aumentar su ganancia, intentan bajar los salarios e incrementar las horas de trabajo. Donde los obreros eran impotentes, los salarios estaban deprimidos bajo el mínimo existencial; se extendieron las horas de trabajo hasta deteriorar tanto la salud corporal y mental de la clase obrera que se puso en peligro el futuro de la sociedad. La formación de uniones y de leyes que regulasen las condiciones de trabajo –rasgos en ascenso a causa de la lucha amarga de los obreros por sus mismas vidas– era necesario para restaurar las condiciones normales de trabajo en el capitalismo. La propia clase capitalista reconoció que los sindicatos son necesarios para dirigir la revuelta de los obreros dentro de los cauces regulares, para prevenirse ella misma del estallido de explosiones repentinas.
Similarmente, han crecido las organizaciones políticas, aunque no en todas partes de exactamente la misma manera, porque las condiciones políticas son diferentes en los distintos países. En América, donde una población de campesinos, artesanos y comerciantes libres de las ataduras feudales podrían expandirse sobre un continente con ilimitadas posibilidades, conquistando los recursos naturales, los obreros no se sentían ellos mismos una clase separada. Fueron imbuidos, como lo era el conjunto de la gente, con el espíritu burgués del individuo y la lucha colectiva para el bienestar personal, y las condiciones hicieron posible que esto tuviese éxito hasta cierto punto. Excepto en momentos raros o entre los recientes grupos de inmigrantes, no se vio la necesidad de un partido separado de la clase obrera. En los países europeos, por otra parte, los obreros fueron arrastrados a la lucha política por la pugna de la burguesía ascendente contra el feudalismo. Tuvieron pronto que formar partidos obreros y, junto a una parte de la burguesía, que luchar por sus derechos políticos: por el derecho para formar uniones, por la libertad de prensa y de expresión, por el sufragio universal, por las instituciones democráticas. Un partido político necesita principios generales para su propaganda; para su lucha con otros partidos requiere una teoría que tenga una visión definida sobre el futuro de sociedad. La clase obrera europea, en que las ideas comunistas ya se habían desarrollado, encontró su teoría en el trabajo científico de Marx y Engels, explicando el desarrollo de sociedad a través del capitalismo hacia el comunismo por medio de la lucha de clases. Esta teoría se aceptó en los programas de los Partidos Social-Demócratas de la mayoría de los países europeos; en Inglaterra, el Partido Laborista formado por los sindicatos, profesaría análogas pero imprecisas ideas acerca de un tipo de república socialista como el objetivo de los obreros.
En su programa y propaganda, la revolución proletaria era el resultado final de la lucha de clases; la victoria de la clase obrera sobre sus opresores seria el principio de un sistema de producción comunista o socialista. Pero durante tanto tiempo como durase el capitalismo, la lucha práctica tenía que centrarse en las necesidades inmediatas y la preservación de las leyes en el capitalismo. Bajo el gobierno parlamentario, el parlamento es el campo de batalla donde se encuentran los intereses de las distintas clases de la sociedad; los capitalistas grandes y pequeños, los terratenientes, los campesinos, los artesanos, los comerciantes, los industriales, los obreros, todos tienen sus intereses especiales que son defendidos por sus portavoces en el parlamento, todos participan en la lucha por el poder y por su parte en el producto total. Los obreros tienen que tomar parte en esta lucha. Los partidos del trabajo o socialistas tienen la tarea especial de luchar con medios políticos por las necesidades inmediatas e intereses de los obreros dentro de capitalismo. De esta manera consiguen los votos de los obreros y crecen en influencia política.

[La degeneración de ambas formas de organización en instrumentos del capital contra el proletariado]

Con el moderno desarrollo del capitalismo, las condiciones han cambiado. Los pequeños talleres han sido reemplazados por las grandes fábricas y plantas, con miles y decenas de miles de obreros. Con este crecimiento del capitalismo y de la clase obrera, sus organizaciones tenían también que extenderse. De grupos locales los sindicatos crecieron a federaciones nacionales con centenares de miles de miembros. Tenían que recolectar grandes fondos para el apoyo a las grandes huelgas, y todavía mayores para los seguros sociales. Desarrollaron un gran cuerpo de gerentes, administradores, presidentes, secretarias, editores de sus publicaciones, una burocracia completa de dirigentes de la organización. Tenían que disputar y negociar con los patrones; se hicieron los especialistas cualificados en los métodos y las situaciones. Con el tiempo llegaron a convertirse en los dirigentes reales, los amos de las organizaciones, amos del dinero así como de la prensa, mientras los mismos miembros perdieron mucho de su poder. Este desarrollo de las organizaciones de la clase obrera hacia convertirse en instrumentos de poder sobre ella tiene muchos ejemplos en la historia; cuando las organizaciones se desarrollan demasiado, las masas pierden el control sobre ellas.
El mismo cambio tiene lugar en las organizaciones políticas, cuando de pequeños grupos de propaganda pasan a ser grandes partidos políticos. Los representantes parlamentarios son los políticos principales del partido. Tienen que efectuar la lucha real en los cuerpos representativos; son los especialistas en ese campo; componen la editorial, la propaganda, y el personal ejecutivo: su influencia determina la política y la línea táctica del partido. Los miembros pueden enviar delegados que debatan en los congresos del partido, pero su poder es nominal e ilusorio. El carácter de la organización se asemeja en eso al de los otros partidos políticos –organizaciones de políticos que intentan ganar los votos para sus eslóganes y el poder para ellos–. Una vez un partido socialista tiene un número grande de delegados en el parlamento, se alía con otros contra los partidos reaccionarios para formar una mayoría activa. Pronto los socialistas llegan a ser ministros, funcionarios estatales, alcaldes y concejales. Por supuesto, en esta posición no pueden actuar como delegados de la clase obrera, gobernando para los obreros contra la clase capitalista. El poder político real e incluso la mayoría parlamentaria permanecen en manos de la clase capitalista. Los ministros socialistas tienen que representar los intereses de la sociedad capitalista presente, es decir, los de la clase capitalista. Pueden intentar emprender medidas por los intereses inmediatos de los obreros e intentar inducir a los partidos capitalistas a conformarse. Se hacen intermediarios, mediadores que interceden con la clase capitalista para que consienta pequeñas reformas para los intereses de los obreros, y luego intenta convencer a los obreros que éstas son reformas importantes que deben aceptar. Y así, el Partido Socialista, como un instrumento en manos de estos dirigentes, tiene que apoyarlos y también, en lugar de llamar a los obreros a luchar por sus intereses, busca pacificarlos, apartarlos de la lucha de clase.
De hecho, las condiciones de la lucha se han hecho peores para los obreros. El poder de la clase capitalista ha aumentado enormemente con su capital. La concentración de capital en manos de un puñado de capitanes de las finanzas y la industria, la unión de los patrones mismos, confronta a los sindicatos con una poder mas fuerte y a menudo casi inexpugnable. La feroz competición de los capitalistas de todos los países por los mercados, materias primas y poder mundial, la necesidad de usar partes crecientes de la plusvalía para esta competición, para los armamentos y la asistencia pública, la tasa decreciente de ganancia, compele a los capitalistas a aumentar la tasa de explotación, es decir, a empeorar las condiciones de trabajo para los obreros. Así los sindicatos encuentran una resistencia creciente, los viejos métodos de lucha se vuelven inútiles. En su trato con los patrones los jefes de la organización tienen menos éxito; porque conocen el poder de los capitalistas, y porque ellos mismos no quieren luchar –desde que en tal lucha podrían perderse los fondos y la existencia entera de la organización– deben aceptar lo que los patrones ofrecen. Así que su tarea principal es suavizar el descontento de los obreros y defender las propuestas de los patrones como progresos importantes. Aquí también los jefes de las organizaciones obreras se han vuelto los mediadores entre las clases contrarias. Y cuando los obreros no aceptan las condiciones y atacan, los jefes deben oponerse o asumir una lucha fingida, a ser interrumpida tan pronto como sea posible.

[La tendencia espontánea a desarrollar nuevas formas de lucha y de organización]

La misma lucha, sin embargo, no puede ser detenida o minimizada; el antagonismo de clases y las fuerzas depresoras del capitalismo están en aumento, por lo que la lucha de clases debe seguir, los obreros deben luchar. Pasa un tiempo y espontáneamente dan rienda suelta a la lucha sin preguntar al sindicato y a menudo contra sus decisiones. A veces los jefes sindicales tienen éxito recobrando el mando sobre estas acciones. Esto significa que la lucha será sofocada gradualmente, mediante algún nuevo acuerdo entre los capitalistas y los jefes obreros. Pero no significa que sin esta interferencia se ganarían tales huelgas salvajes. Son demasiado restringidas. Sólo indirectamente el miedo a tales explosiones hace a los capitalistas inclinarse a tener prudencia. Pero estas huelgas demuestran que la lucha de clases entre capital y trabajo no puede cesar, y que, cuando las viejas formas ya no son factibles más, los obreros espontáneamente prueban y desarrollan nuevas formas de acción. En estas acciones la revuelta contra el capital también es la revuelta contra las viejas formas organizativas.
El objetivo y la tarea de la clase obrera es la abolición del capitalismo. El capitalismo en su desarrollo más elevado, con sus siempre más profundas crisis económicas, su imperialismo, sus armamentos, sus guerras mundiales, amenazan a los obreros con la miseria y la destrucción. La lucha de la clase proletaria, la resistencia y revuelta contra esas condiciones, debe seguir hasta que la dominación capitalista sea derrocada y el capitalismo destruido.
El capitalismo significa que el aparato productivo está en las manos de los capitalistas. Porque ellos son los amos del medios de producción, y por ello de los productos, pueden apropiarse de la plusvalía y explotar a la clase obrera. Sólo cuando la propia clase obrera es dueña de los medios de producción la explotación cesa. Entonces los obreros controlan completamente sus condiciones de vida. La producción de todo lo necesario para la vida es la tarea común de la comunidad obrera, que es entonces la comunidad misma de la humanidad. Esta producción es un proceso colectivo. Primero cada fábrica, cada gran planta, es una colectividad de obreros, combinando sus esfuerzos de una manera organizada. Es más, la totalidad de la producción mundial es un proceso colectivo; todas las fábricas separadas tienen que ser combinadas en una totalidad de producción. Por lo tanto, cuando la clase obrera toma posesión de los medios de producción, tiene al mismo tiempo que crear una organización de la producción.
Hay muchos que piensan en la revolución proletaria en los términos de las revoluciones anteriores de la clase media, como una serie de fases consecutivas: primero, conquista del gobierno e instalación de un nuevo gobierno, entonces la expropiación de la clase capitalista por la ley, y luego una nueva organización del proceso de producción. Pero los tales eventos sólo podrían llevar a algún tipo de capitalismo de estado. Al tiempo que el proletariado se eleva a la dominación, desarrolla simultáneamente su propia organización y las formas del nuevo orden económico. Estos dos desarrollos son inseparables y forman el proceso de la revolución social. La organización de la clase obrera en un cuerpo fuerte capaz de acciones unitarias masivas ya significa la revolución, porque el capitalismo sólo puede gobernar a individuos desorganizados. Cuando estas masas organizadas se alzan en luchas de masas y acciones revolucionarias, y los poderes existentes son paralizados y desintegrados, entonces simultáneamente las funciones de dirección y regulación de los gobiernos anteriores recaen en las organizaciones de los obreros. Y la tarea inmediata es continuar la producción, continuar el proceso básico de la vida social. Puesto que la lucha de la clase revolucionaria contra la burguesía y sus órganos son inseparables de la apropiación del aparato productivo por los obreros y su aplicación a la producción, la misma organización que une la clase para su lucha también actúa como la organización del nuevo proceso productivo.
Está claro que las formas organizativas del sindicato y el partido político, heredadas del período de capitalismo en expansión, son inútiles ahora. Se convirtieron en instrumentos en manos de jefes incapaces y reacios a comprometerse en la lucha revolucionaria. Los jefes no pueden hacer revoluciones: los jefes obreros detestan una revolución proletaria. Para las luchas revolucionarias los obreros necesitan nuevas formas de organización en las que preservar la capacidad de acción en sus propias manos. Es en vano intentar construir o imaginar estas nuevas formas; sólo pueden originarse en la lucha práctica de los obreros mismos. Ya se han originado allí; nosotros sólo tenemos que observar la práctica para encontrar sus inicios en todas partes que los obreros están rebelándose contra los viejos poderes.
En una huelga salvaje, los obreros deciden acerca de todos los problemas a través de reuniones ordinarias. Escogen los comités de huelga como cuerpos centrales, pero los miembros de estos comités pueden ser revocados y reemplazados en cualquier momento. Si la huelga se extiende sobre un número grande de talleres, logran la unidad de acción mediante comités más grandes consistentes en delegados de todos los talleres separados. Los tales comités no son cuerpos para toma de decisiones según su propia opinión, y por encima de los obreros; simplemente son mensajeros, comunicando las opiniones y deseos de los grupos que ellos representan, y recíprocamente, trayendo a las reuniones del taller, para la discusión y decisión, la opinión y argumentos de los otros grupos. No pueden desempeñar los papeles de jefes, porque pueden ser instantáneamente reemplazados por otros. Los obreros mismos deben escoger su camino, decidir sus acciones; sostener enteramente su acción con todas sus dificultades, sus riesgos y sus responsabilidades, en sus propias manos. Y cuando la huelga ha terminado, los comités desaparecen.
Los únicos ejemplos de una clase obrera industrial moderna como la fuerza motora de una revolución política fueron las revoluciones rusas de 1905 y 1917. Aquí los obreros de cada fábrica escogieron delegados, y los delegados de todas las fábricas formaron juntos el 'soviet', el consejo dónde la situación política y las acciones necesarias eran discutidas. Las opiniones de las fábricas quedaban recogidas, sus deseos armonizados, sus decisiones formuladas. Pero los consejos, aun siendo una fuerte influencia dirigida a la educación revolucionaria a través de la acción, no eran cuerpos de mando. Algunas veces un consejo entero era arrestado y reorganizado con nuevos delegados; otras, cuando las autoridades eran paralizadas por una huelga general, los soviets actuaban como un gobierno local, y delegados de profesiones libres se les unieron para representar su campo de trabajo. Aquí tenemos la organización de los obreros en la acción revolucionaria, aunque por supuesto sólo imperfectamente, a tientas y probando nuevos métodos. Esto sólo es posible cuando todos los obreros con todas sus fuerzas participan en la acción, cuando su misma existencia está en juego, cuando toman parte actualizadamente en las decisiones y se consagran completamente a la lucha revolucionaria.
Después de la revolución, esta organización del consejo desapareció. Los centros proletarios de la gran industria eran pequeñas islas en un océano de sociedad agrícola primitiva en la que el desarrollo capitalista no había empezado todavía. La tarea de poner en marcha [ o " edificar " ] el capitalismo recayó en el Partido Comunista. Simultáneamente, el poder político se centralizó en sus manos y los soviets fueron reducidos a órganos subordinados con poderes sólo nominales.

[Las condiciones para la nueva forma de los Consejos Obreros. Oposición entre democracia proletaria y democracia burguesa.]

Las viejas formas de organización, el sindicato y el partido político, y la nueva forma de los consejos (soviets), pertenecen a fases diferentes en el desarrollo de la sociedad y tienen diferentes funciones. Las primeras tienen que afianzar la posición de la clase obrera entre las otras clases dentro del capitalismo, y pertenecen al periodo de capitalismo expansivo. La última ha de asegurar la dominación completa de los obreros, para destruir capitalismo y sus divisiones de clase, y pertenece al periodo del capitalismo en declive. En un capitalismo ascendente y próspero, la organización de consejos es imposible porque los obreros están completamente ocupados en el mejoramiento de su condición, lo cual es posible en ese periodo a través de los sindicatos y de la acción política. En un capitalismo decadente que navega en la crisis, estos esfuerzos son inútiles y la fe en ellos sólo puede estorbar el aumento de la autoactividad de las masas. En tales periodos, de elevada tensión y de revuelta creciente contra la miseria, cuando los movimientos de huelga se propagan por países enteros y golpean las raíces del poder capitalista, o cuando, siguiendo a guerras o a catástrofes políticas, la autoridad gubernamental se desmorona y las masas actúan, las viejas formas organizativas fracasan contra las nuevas formas de autoactividad de las masas.
Los portavoces de los partidos socialistas o comunistas admiten a menudo que, en la revolución, los órganos de acción autónoma de las masas son útiles destruyendo la vieja dominación; pero entonces ellos plantean que éstos tienen que ceder a la democracia parlamentaria la función de organizar la nueva sociedad. Permítasenos comparar los principios básicos de ambas formas de organización política de la sociedad.
La democracia primitiva en pueblos pequeños y distritos fue ejercida por la asamblea del conjunto de los ciudadanos. Con la gran población de los pueblos modernos y países esto es imposible. Las personas sólo pueden expresar su voluntad escogiendo delegados para algún cuerpo central que los representa todos. Los delegados para los cuerpos parlamentarios son libres actuar, decidir, votar, para gobernar mediante su propia opinión con 'honor y conciencia', tal y como es llamado a menudo en términos solemnes.
Los delegados del consejo, sin embargo, están limitados por mandato; son enviados simplemente para expresar las opiniones de los grupos obreros que los envían. Pueden ser llamados de regreso y ser reemplazados en cualquier momento. Así, los obreros que les dieron el mandato mantienen el poder en sus propias manos.
Por otro lado, los miembros del parlamento son escogidos por un número fijo de años; sólo en las votaciones son amos los ciudadanos –en este único día en el que escogen a sus delegados–. Una vez este día ha pasado, su poder se ha esfumado y los delegados son independientes, libres para actuar hasta el término de esos años según su propia 'conciencia', sólo restringidos por el conocimiento de que después de este periodo tienen que encarar a los votantes nuevamente; pero entonces, cuentan con captar sus votos mediante una ruidosa campaña electoral, bombardeando a los confusos votantes con eslóganes y frases demagógicas. De este modo, no son los votantes sino los palamentarios quienes son los amos reales que deciden la política. Y los votantes ni siquiera envían a personas de su propia opción como delegados; son presentados ante ellos por los partidos políticos. Y entonces, si suponemos que las personas pudieran seleccionar y enviar personas de su propia opción, estas personas no formarían al gobierno; en la democracia parlamentaria el legislativo y los poderes ejecutivos están separados. El gobierno real que domina a las personas está formado por una burocracia de funcionarios que se mueve tan lejos del voto de las personas que es prácticamente independiente. Así es como es posible que la dominación capitalista se mantenga a través del sufragio general y la democracia parlamentaria. Esto es así por que, en los países capitalistas dónde la mayoría de las personas pertenece a la clase obrera, esta democracia no puede llevar a una conquista del poder político. Para la clase obrera, la democracia parlamentaria es una democracia farsante, considerando que la representación del consejo es la democracia real: el gobierno directo de los obreros sobre sus propios asuntos.
La democracia parlamentaria es la forma política en la que los diferentes intereses importantes en una sociedad capitalista ejercen su influencia en el gobierno. Los delegados representan ciertas clases: campesinos, comerciantes, industriales, obreros; pero no representan la voluntad común de sus votantes. De hecho, los votantes de un distrito no tienen ninguna voluntad común; son una asamblea de individuos, los capitalistas, obreros, tenderos, viviendo por casualidad en el mismo lugar, teniendo intereses contrarios de partido.
Los delegados del consejo, por otro lado, son enviados por un grupo homogéneo para expresar su voluntad común. Los consejos no están sólo hechos de obreros, teniendo intereses de clase comunes; son un grupo natural, trabajando juntos como el personal de una fábrica o sección de una planta grande, y están entre sí en íntimo contacto diario, teniendo el mismo adversario, teniendo que decidir como obreros compañeros sus acciones comunes, en las que han de actuar de forma unitaria; no sólo en las cuestiones de la huelga y la lucha, sino también en la nueva organización de la producción. La representación del consejo no se funda en la agrupación sin sentido de pueblos adyacentes o distritos, sino en los agrupamientos naturales de los obreros en el proceso de producción, la base real de sociedad.
Sin embargo, no deben confundirse los consejos con la representación corporativa propagada en los países fascistas. Ésta es una representación de las distintas profesiones u ocupaciones (amos y obreros combinados), considerados como componentes fijos de la sociedad. Esta forma pertenece a una sociedad medieval con clases fijas y gremios, y en su tendencia a petrificar los grupos de interés es aun peor que el parlamentarismo, donde los nuevos grupos y los nuevos intereses que ascienden con el desarrollo del capitalismo encuentran pronto su expresión en el parlamento y el gobierno.
La representación del consejo es completamente diferente porque es la representación de una clase comprometida en la lucha revolucionaria. Representa sólo los intereses de la clase obrera, y impide la participación de los delegados capitalistas y de los intereses capitalistas. Niega el derecho de existencia a la clase capitalista en la sociedad e intenta eliminar a los capitalistas apropiandose de los medios de producción. Cuando con el progreso de la revolución los obreros deben asumir las funciones de la organización de la sociedad, la misma organización del consejo es su instrumento. Esto significa que los consejos obreros son entonces los órganos de la dictadura del proletariado. Esta dictadura del proletariado no es un sistema de votación astutamente ideado que excluye a los capitalistas y la burguesía artificialmente de las votaciones electorales. Es el ejercicio del poder en la sociedad por los órganos naturales de los obreros, estructurando el aparato productivo como la base de sociedad. En estos órganos de los obreros, consistentes en delegados de sus variadas ramas en el proceso de producción, no hay ningún lugar para ladrones o explotadores que permanezcan fuera del trabajo productivo. Así, la dictadura de la clase obrera es al mismo tiempo la democracia más perfecta, la democracia de los obreros reales, excluyendo a la clase de los explotadores que está en desaparición.
Los adherentes de las viejas formas de organización exaltan la democracia como el único derecho y forma política justa, como contraria a la dictadura, una forma injusta. El marxismo no conoce nada de derecho abstracto o justicia; explica las formas políticas en que la humanidad expresa sus pareceres de derecho político como consecuencias de la estructura económica de la sociedad. En la teoría marxiana podemos encontrar también la base de la diferencia entre la democracia parlamentaria y la organización del consejo. Tal y como la democracia burguesa y la democracia proletaria, respectivamente, reflejan el carácter diferente de estas dos clases y sus sistemas económicos.
La democracia burguesa se funda en una sociedad consistente en un gran número de pequeños productores independientes. Quieren que un gobierno cuide de sus intereses comunes: la seguridad pública y el orden, la protección del comercio, los sistemas uniformes de medida y moneda, la administración legislativa y judicial. Todas estas cosas son necesarias para que todos puedan hacer su negocio a su propia manera. El negocio privado recibe toda la atención, forma los intereses vitales de todos, y esos factores políticos son, aunque necesarios, sólo secundarios y exigen sólo una parte pequeña de su atención. El contenido principal de vida social, la base de la existencia de la sociedad, la producción de todos los bienes necesarios para la vida, es dividida dentro del negocio privado de ciudadanos separados, por lo que es natural que tome casi todo su tiempo, y esa política, su asunto colectivo, es una cuestión subordinada, provisora solamente de condiciones auxiliares. Sólo en los movimientos revolucionarios burgueses hacen que las gentes tomen las calles. Pero en tiempos ordinarios la política es dejada a un pequeño grupo de especialistas, políticos, cuyo trabajo simplemente consiste en el cuidado de estas condiciones generales, políticas, del negocio burgués.
Lo mismo es también verdad para los obreros, con tal de que ellos sólo piensen en sus intereses directos. En el capitalismo trabajan largas horas, toda su energía se agota en el proceso de explotación, y la poca capacidad mental y el pensamiento fresco les abandonan. Ganar su salario es la necesidad más inmediata de su vida; sus intereses políticos, su interés común en la salvaguarda de sus intereses como asalariados puede ser importante, pero todavía es secundario. Por eso dejan esta parte de sus intereses también a especialistas, a sus políticos del partido y a sus jefes sindicales. Votando como ciudadanos o afiliados, los obreros podrán dar algunas instrucciones generales, así como los votantes de la clase media pueden influir en sus políticos, pero sólo parcialmente, porque su atención principal debe permanecer concentrada en su trabajo.
La democracia proletaria bajo el comunismo depende justo de las condiciones económicas opuestas. No se funda en la producción privada sino en la producción colectiva. La producción de las necesidades de la vida no es por más tiempo un negocio personal, sino un asunto colectivo. Los asuntos colectivos, formalmente llamados asuntos políticos, ya no son secundarios, sino el objeto principal del pensamiento y la acción para todos. Lo que se llamó la política en la sociedad anterior –un dominio para especialistas– se ha vuelto el interés vital de todo obrero. No es el afianzamiento de algunas condiciones necesarias de la producción, es el proceso y la regulación mismos de la producción. La separación de asuntos e intereses privados y colectivos ha cesado. Ya no es necesario un grupo separado o clase de especialistas que cuiden de los asuntos colectivos. A través de sus delegados del consejo, que los ligan entre sí, los productores mismos están manejando su propio trabajo productivo.
Las dos formas de organización no se distinguen en que una se funda en una base tradicional e ideológica, y la otra en la base productiva material de sociedad. Los dos se fundan sobre la base material del sistema de producción, una en el sistema decadente del pasado, la otra en el sistema progresivo del futuro. Ahora mismo estamos en el periodo de transición, el tiempo del capitalismo avanzado y los comienzos de la revolución proletaria. En el capitalismo avanzado el viejo sistema de producción ha sido ya destruido en sus fundamentos; la extensa clase de productores independientes ha desaparecido. La parte principal de la producción es el trabajo colectivo de extensos grupos de obreros; pero el mando y la propiedad han permanecido en manos privadas. Este estado contradictorio es mantenido por los fuertes coeficientes de poder de los capitalistas, especialmente el poder estatal ejercido por los gobiernos. La tarea de la revolución proletaria es destruir este poder estatal; su contenido real es la apropiación de los medios de producción por los obreros.El proceso de la revolución es una alternación de acciones y derrotas que construyen la organización de la dictadura proletaria, que al mismo tiempo es la disolución, paso a paso, del poder estatal capitalista. Por lo tanto este es el proceso de reemplazo del sistema de organización del pasado por el sistema de organización del futuro.

[Los límites de las viejas formas de actividad se corresponden al nivel de lucha reformista, su superación se nos presenta en germen en las acciones espontaneas]

Estamos sólo en los principios de esta revolución. El siglo de lucha de clases que queda detrás nuestra no puede ser considerado un principio como tal, sino sólo un preámbulo. Desarrolló un conocimiento teórico inestimable, encontró valientes palabras revolucionarias para desafiar a la afirmación capitalista de ser el sistema social final; despertó a los obreros de la desesperación de la miseria. Pero su lucha real permanecía limitada dentro de los confines del capitalismo, era una acción a través de la mediación de jefes y sólo buscó poner a amos blandos en el lugar de los duros. Sólo un parpadeo súbito de revuelta, como huelgas políticas o masivas que estallan contra la voluntad de los políticos, anunciaron de vez en cuando el futuro de la acción de masas autodeterminada. Cada huelga salvaje, al no tomar sus dirigentes y reclamos de las oficinas de partidos y sindicatos, es una indicación de este desarrollo, y al mismo tiempo un paso pequeño en su dirección. Todos los poderes existentes en el movimiento proletario, los partidos socialistas y comunistas, los sindicatos, todos los jefes cuya actividad se liga a la democracia burguesa del pasado, denuncian estas acciones masivas como perturbaciones anarquistas. A causa de que su campo de visión está limitado a sus viejas formas de organización, no pueden ver que las acciones espontáneas de los obreros llevan en ellas los gérmenes de formas superiores de organización. En los países fascistas, donde la democracia burguesa ha sido destruida, las tales acciones masivas espontáneas serán la única forma de la futura revuelta proletaria. Su tendencia no será una restauración de la democracia de la clase media anterior, sino un adelanto en la dirección de la democracia proletaria, es decir, la dictadura de la clase obrera.